
En el blog de Coxis, del que últimamente soy adicto, al igual que de los otros que aparecen en esta página, leí un comentario sobre su llegada a un nuevo puesto de trabajo. Sus compañeras, inmediatamente después de las presentaciones, miraron hacia sus manos para ver si encontraban la reveladora alianza. Al no verla pensaron .......... posibilidad de vía libre. Realmente, estamos en una sociedad absolutamente ritualizada en la que buscamos símbolos que nos informen sobre las personas. El problema es cuando no nos gusta llevarlos o nos sentimos incómodos -mi caso- con cadenas, anillos, muñequeras y pulseritas y tenemos que soportar determinadas persecuciones. Las pareja no suelen, salvo excepciones, durar más de dos años -hablo por mí, naturalmente, aunque tengo mi record en una relación de siete años-. Es bastante incómodo, especialmente en el trabajo, comentar en cada momento con quien compartes o no tu vida, además, si eres discreto, guardas un prudente silencio porque a nadie le debería importar. No se sabe muy bien porqué pero todas las insinuaciones te llegan cuando compartes tu vida con alguien, en etapas de sequía no te llega ninguna, eres tú quien tiene que lanzarse al vacío. Habrá que idear algún método que facilite las cosas. No pensaba hablar de mis elucubraciones mentales pero, a partir de una entrada de puntoaparte y otra de capri, he decidido que no me importa que este blog sea pornográfico, me explico: nada que ver con el sexo pero si con los pensamientos que nos llegan y que no solemos comentar en vivo y en directo. Quizás la solución a lo que expongo sea buscar un ideograma que transmita algo tan simple como: libre u ocupado, aunque solo para quien nos interese.